Hace unos días en el Palau nos encandiló de nuevo, con su clase, su porte majestuoso, su voz sin límites, su arrolladora personalidad, la gran estrella que es Luz sobre el escenario.

París, la ciudad de la luz, es también la ciudad de Luz... pues hace muy poco se rindió a sus pies. Tantos lugares, tantas personas que la admiramos. Una trayectoria tan coherente y elegante.

Pero ayer Luz escribía con dolor un escueto comunicado en su página web. "Esto es sólo otra cornada de la que saldré pronto".

Nadie lo duda. Ya lo hiciste antes, esto es sólo otra jugarreta del destino arrogante, que seguro está celoso de la Luz que desprendes.

Y hoy ya no te imagino diva, diosa, enorme en el escenario. Te puedo imaginar en tu silencio, en tu dolor, en tu miedo cercano. Hoy siento que una amiga está herida de nuevo. Desde aquí mi más dulce abrazo y todo mi apoyo en este momento tan duro.

Mucha suerte, guerrera, en esta nueva batalla. Con todo nuestro cariño te estaremos esperando.