Este interesante "género" cinematográfico se refiere a aquellas películas cuyo argumento se desarrolla a lo largo de un viaje. No, no me he confundido al escogerlo. Creo que Bella es una "road movie" por el intenso viaje que supone la vida.

El interrumpido viaje de José, atascado en un oscuro recodo del pasado, un punto del trayecto que no puede superar, aunque pasen los años y se esconda de la gente tras su frondosa barba en la grasienta cocina del restaurante de su hermano. Él sigue anclado en aquel aciago punto kilométrico de su destino, maldiciendo el momento en el que todo dió un inesperado cambio de rumbo y sus ganas de vivir se truncaron para siempre.

El ni siquiera iniciado viaje de Nina , el de una maternidad no planeada. Ella, superada por las circunstancias, -sentimiento de soledad, un trabajo poco cualificado del que primero te despiden, y luego te preguntan si has tenido algún problema- decide atajar su problema de raiz, antes de pararse a pensar si realmente su vida va a ser mejor después de un aborto, si solucionará en algo su ya precaria existencia.

El largo y fructífero viaje de un matrimonio latino de avanzada edad, llegados a un punto de cálida madurez, viendo crecer a los hijos, esperando quizá la llegada de algún nieto. Preocupados por la frustración de su hijo José, víctima de sus propios sentimientos de culpabilidad. Viviendo a su manera, aún lejos de su añorada tierra. Pero felices en ese mundo que han construido, alrededor de una luminosa y festiva mesa de comedor, iluminando sus noches con unas tiernas lámparas portátiles.

Y el de otras rutas secundarias, la del hermano mayor, que se preocupa por su hermano, aún concentrado en sacar adelante sus negocios en la gran urbe. Interesante personaje mezcla de todo lo bueno y todo lo malo que el ser humano puede albergar, demasiado ambicioso para entablar relaciones más humanas con sus subordinados, pero con una belleza interior, que la compañía de un hermano herido puede todavía sacar a la luz.

El viaje de la vida, donde las decisiones se pagan, y las indecisiones aún más. Donde los pasos del presente, por atribulados que sean, construyen el camino que te conducirá al futuro. Donde algún día te girarás sobre tus pasos, y descubrirás si has llegado al punto que querías al inicio de tus días. Y te reconocerás en él, o no. Y te gustará sonreir, aunque no lo puedas ver con tus propios ojos, y le pidas a un transeúnte que te describa sus colores.

Y los inesperados cambios de rumbo. Casualidades que pueden cambiar tu destino, tu manera de ver y entender las cosas. Un día tan absurdo como cualquier otro, que empieza con dos seres agobiados dando vueltas por la ciudad de N.Y. , y que finaliza con una pequeña luz de esperanza sobre la arena de una playa.

Y el viaje de José vuelve a reemprenderse.

Y el de Nina empieza en ese instante.

Y el de Bella tiene, al fin, su oportunidad para ser.