No hace ni una semana nos despedíamos de Antonio Vega, uno de mis cantautores preferidos. Hoy tengo que volver a escribir en este blog un nuevo obituario. El de mi poeta de cabecera, ahí es nada. Mario, "mi" Mario. Tantas veces he pasado sus poemas a mis amigos, siempre recomendándolo, siempre releyéndolo, una y otra vez... Sus "Inventarios" (1 y 2) llenaron tantos días de silencio, en aquellas noches ruidosas que olían a error y a fracaso... Me acompañaron en los peores momentos, dando sentido a la frustración del presente, porque siempre me hacían confiar en el futuro: "la alegría volverá a tirar piedritas contra tu ventana..."
Tanto que agradecerle, tanta admiración. Pero Mario ya es inmortal. Como su "Táctica y estrategia", su "Corazón coraza", su "No te salves..." No puedo sino expresar mi profunda admiración y respeto por el hombre que se ha ido, y la alegría por el inmenso legado que nos deja. A quien no lo conozca, no esperéis más. Quien tenga reparos en enfrentarse a un libro en verso, puede caer prendado de la magia viendo la maravillosa película de Subiela "El lado oscuro del corazón". Imprescindible en el siglo XX, supo gritarle al mundo que "el sur también existía". Comprometido y social, creo que, pese a él mismo, sus poemas de amor fueron una cumbre en la literatura hispanoamericana reciente.
También cultivó otros géneros, y del título de una de sus novelas "Primavera con una esquina rota" escojo el título para esta entrada de hoy. Porque en este mes de mayo de 2009 a mi primavera se le están doblando ya demasiadas esquinas....
D.E.P. maestro
"Cuando éramos niños los viejos tenían como treinta un charco era un océano la muerte lisa y llana no existía.
luego cuando muchachos los viejos eran gente de cuarenta un estanque era un océano la muerte solamente una palabra
ya cuando nos casamos los ancianos estaban en los cincuenta un lago era un océano la muerte era la muerte de los otros.
ahora veteranos ya le dimos alcance a la verdad el océano es por fin el océano pero la muerte empieza a ser la nuestra".
Hoy ha fallecido en Madrid Antonio Vega. Demasiado pronto, piensas, cuando lees su edad en los titulares. Pero luego ves su rostro, delgado, decrépito... su cuerpo escuálido, su enorme fragilidad... y no puedes dejar de pensar que hace mucho tiempo atrás que quería precisamente eso, poder descansar al fin.
Ya estás con tu compañera, amigo. Vuelve con Marga, al sitio de tu recreo. Encuentra por fin la paz y el calor. Hoy en el cielo hay alguien que ha recibido una gran noticia, la de volver a reencontrarse contigo.
Gracias por todas tus letras, por tus preciosas canciones. Con tu permiso, nos las quedamos para siempre. En la memoria colectiva de todos los que te admirábamos, que somos legiones. Aunque no fuimos los suficientes para arrancarte más sonrisas, ahora con nuestras lágrimas sé que, al fin, te estaremos haciendo sonreir...
"Antes de ayer cuando se fue ella, dejo una nota escrita a boli en la pared, y si con suerte fué una broma mala hoy tendria que volver
Llevo dos dias recordando los detalles y la hora a la que pudo ser.
Empieza a no quedarme sitio en la cabeza para todo lo que quiero hacer, yo me reia amablemente de sus cosas, la venganza no era de temer, pero ella me advertía "no te pases, no me volverás a ver",
Ahora la veo entre los ruidos y los humos que en mi mente rondan a placer, y no me queda más remedio que, por malo pasar hambre y sed.
Lo mejor de nuestra vida aprendimos a mentir y no sentir temor, El amor que antes dolía convertido en superamistad entre los dos, lo mejor decidido.
Yo presumía por mi parte de vivir con naturalidad, lo natural entre comillas para ambos era pelear, la discusión en que los dos estan de acuerdo en verse sin hablar, la tonteria que despues de un rato nadie vuelve a recordar.
Me regaló, su despedida fue tan suave (fina) que ni un sólo ruido se escuchó, sin embargo día a día cada cual disfruta mucho más de aquel que amó".
La Fundación Irene Megías contra la Meningitis ha lanzado por fin el spot publicitario "Queremos llegar antes", realizado con la ayuda los buenos amigos de "Publicitarios Implicados".
Coincidiendo con el primer día mundial de la Meningitis celebrado en todo el mundo, el pasado 25 de abril, ha podido verse en las principales cadenas de televisión españolas, con un mensaje muy claro y directo, utilizando la fábula de la Liebre y la Tortuga, y cuyo objetivo es concienciar a la población de la importancia de las primeras horas en el diagnóstico temprano de esta terrible enfermedad.
Para más información sobre la Fundación y el importante trabajo que está llevando a cabo podéis consultar:
Este interesante "género" cinematográfico se refiere a aquellas películas cuyo argumento se desarrolla a lo largo de un viaje. No, no me he confundido al escogerlo. Creo que Bella es una "road movie" por el intenso viaje que supone la vida.
El interrumpido viaje de José, atascado en un oscuro recodo del pasado, un punto del trayecto que no puede superar, aunque pasen los años y se esconda de la gente tras su frondosa barba en la grasienta cocina del restaurante de su hermano. Él sigue anclado en aquel aciago punto kilométrico de su destino, maldiciendo el momento en el que todo dió un inesperado cambio de rumbo y sus ganas de vivir se truncaron para siempre.
El ni siquiera iniciado viaje de Nina , el de una maternidad no planeada. Ella, superada por las circunstancias, -sentimiento de soledad, un trabajo poco cualificado del que primero te despiden, y luego te preguntan si has tenido algún problema- decide atajar su problema de raiz, antes de pararse a pensar si realmente su vida va a ser mejor después de un aborto, si solucionará en algo su ya precaria existencia.
El largo y fructífero viaje de un matrimonio latino de avanzada edad, llegados a un punto de cálida madurez, viendo crecer a los hijos, esperando quizá la llegada de algún nieto. Preocupados por la frustración de su hijo José, víctima de sus propios sentimientos de culpabilidad. Viviendo a su manera, aún lejos de su añorada tierra. Pero felices en ese mundo que han construido, alrededor de una luminosa y festiva mesa de comedor, iluminando sus noches con unas tiernas lámparas portátiles.
Y el de otras rutas secundarias, la del hermano mayor, que se preocupa por su hermano, aún concentrado en sacar adelante sus negocios en la gran urbe. Interesante personaje mezcla de todo lo bueno y todo lo malo que el ser humano puede albergar, demasiado ambicioso para entablar relaciones más humanas con sus subordinados, pero con una belleza interior, que la compañía de un hermano herido puede todavía sacar a la luz.
El viaje de la vida, donde las decisiones se pagan, y las indecisiones aún más. Donde los pasos del presente, por atribulados que sean, construyen el camino que te conducirá al futuro. Donde algún día te girarás sobre tus pasos, y descubrirás si has llegado al punto que querías al inicio de tus días. Y te reconocerás en él, o no. Y te gustará sonreir, aunque no lo puedas ver con tus propios ojos, y le pidas a un transeúnte que te describa sus colores.
Y los inesperados cambios de rumbo. Casualidades que pueden cambiar tu destino, tu manera de ver y entender las cosas. Un día tan absurdo como cualquier otro, que empieza con dos seres agobiados dando vueltas por la ciudad de N.Y. , y que finaliza con una pequeña luz de esperanza sobre la arena de una playa.
Y el viaje de José vuelve a reemprenderse.
Y el de Nina empieza en ese instante.
Y el de Bella tiene, al fin, su oportunidad para ser.
Tenía una de las miradas más dulces que jamás he visto. La sencillez de sus textos multiplicaba su ternura. Su disco en vinilo "Hay que vivir..." es posiblemente el primero que tuve en toda mi vida, me lo regalaron en una Nochebuena, (ahora consulto en internet que salió al mercado en 1980 -por lo tanto, yo tenía 9 años..- y la primera canción, Clara, se rayó de tanto escucharla...
Ha muerto como ha vivido, como cantaba. Bajito y susurrando. Sin hacer demasiado ruido, pero dejando un suave halo de inmensa humanidad. Grande, Humet. Busca a Clara arriba en el Cielo, después de tantos años tendrá mucho que contarte, y sílbale al oído aquello de "las ropas empapadas, el suelo por almohada y lentamente amaneció..."
Y mientras en Barcelona quiere poco a poco ir colándose el otoño por entre las rendijas de esta semana,
me acuerdo ahora de los mejores momentos de este verano. Después de apenas una semana y media de trabajo, todo parece tan lejano como el cielo de Viveiro tras la tormenta.
Pero, aunque olvidemos nuestros mejores momentos, lo importante será que nos perduren dentro.
"El infierno de los vivos no es algo que será: existe ya aquí y es el que habitamos todos los días, el que formamos estando juntos.
Dos formas hay de no sufrirlo.
La primera es fácil para muchos: aceptar el infierno y convertirse en parte de él hasta el punto de dejar de verlo ya. La segunda es arriesgada y exige atención y aprendizaje continuos: buscar y saber quién y qué, en medio del infierno, no es infierno, y hacerlo durar y darle espacio."
Las ciudades invisibles, de Italo Calvino
Días atrás comentaba con un amigo que ya todo estaba escrito, lo que no le dije es que lo que está escrito, puede llegar a ser vivido... si uno quiere.
Me llamo Maribel, tengo 36 años. Tengo una preciosa familia y un trabajo que me gusta. Pero a veces se necesita un espacio para poder hablar, e internet es como un inmenso altavoz para que todos podáis compartir mis reflexiones en voz alta...