HUELGAS SALVAJES, CONFLICTOS LABORALES, ENERO, CRISIS, POCO DINERO, POCA SALUD, POCO DESCANSO, Y POCAS GANAS EN GENERAL DE HACER NADA DE NADA...
Menos mal que viene el maestro Quique a llenarnos las mochilas de sueños acústicos, para poder soportar mejor la travesía del desierto que separa este enero de las vacaciones del lejano verano... con la incertidumbre de una Semana Santa entre paréntesis, pesando como piedras, las cuestas se hacen aún más empinadas y el ánimo desfallece... Pero ahí vienen Quique y Jacob, dando ánimos a golpes de canciones hechas versos, o versos hechos canciones que tanto monta...
Y de repente te das cuenta de lo importante que es vivir para verlo, para oírlo, pese a todo lo malo, ahí estaremos si Dios quiere, volando canciones como un niño vuela una cometa en su primer día de verano...
Hoy es un día muy especial para una niña con un nombre precioso: Julia.
Julia forma parte de mi vida, de alguna manera, casi desde el mismo momento que mi precioso hijo pequeño.
La casualidad, el destino o un poquito de cada cosa quiso que sus dos vidas se iniciaran casi al unísono, y nosotras, sus madres, unas desconocidas hasta entonces, nos convertimos en cómplices de una historia llena de amor y de ganas de vivir, por encima de todo. Desde que supe que iba a llamarse Julia, recordé un poema de José Agustín Goytisolo absolutamente maravilloso. Hoy, 16 de diciembre, pequeña Julia, estas palabras son para ti, desde una Barcelona gélida pero que te manda un caluroso abrazo:
Es muy corto y en cambio es solidario y te hace pensar en las cosas importantes de la vida, y olvidarnos de las tonterías que normalmente nos agobian...
Ya podéis ver el nuevo anuncio de Miguelañez, simplemente pinchad en:
Ésta es una campaña de solidaridad promovida por Miguelañez en colaboración con la Fundación Theodora, que trabaja con los "Doctores Sonrisa" para aliviar el sufrimiento de los niños hospitalizados a través de la risa. Porque la risa les hace fuertes.
Colabora con esta iniciativa invitando a tus amigos a este microsite. Cuantos más invitaciones envíes mayor será el donativo. ¡Así de simple!
Crítica del concierto del Festival Acróbatas, Teatre Joventut 10 de noviembre de 2010, 21.00 horas.
¡Por goleada! Quique González 5 - Teatre Joventut 0
Un cistellet!
En mi casa, cuando era niña y el Barça brillaba más de la cuenta -estoy hablando de otro Barça, de aquel que tardaba 14 años en ganar una liga, aquel que en Europa era el rey de la segunda competición de la época, la Recopa... cabeza de ratón en la era pre-Mesi, pre-Guardiola, pre-casi todo....- mi padre utilizaba esta expresión tan gráfica para ilustrar el "cestito de goles" que a veces, muy raras entonces, se endosaba al contrario en una tarde radiante de goles.
Ayer caí, fulminada como el rayo, tras tres canciones enormes cantadas así, sin anestesia y sin nada, a lo bestia. Tres pepinazos de esos desde el medio del campo, de los que dejan al portero rival mirando para Cuenca, de los que petrifican a los seguidores contrarios en su aún frío asiento de grada general mientras piensan "jooder, me podía haber quedado en casa calentito viendo la TV, aquí ya está todo el pescado vendido..."
Pues eso, Sr. González, ya sé que su intención era variar el repertorio de los últimos conciertos ofrecidos por tierras catalanas. Ya sé que era lo mejor para empezar el concierto "in crescendo", primero Ud. solo, después con su hermano Jacob en el contrabajo, después con su viejo-nuevo compañero de viaje Raya a la guitarra. Para ir introduciendo a la banda -gran banda, como siempre- en las siguientes canciones. Pero es que una servidora no está acostumbrada a tanta luz de golpe: Rompeolas, Doble fila, Día de feria. Vaya arranque: de 0 a 100 sin tiempo para fijarse el cinturón: acelerón mortal. Era como estar viendo una ansiada final de Champions y que uno de los dos equipos hubiera metido un contundente 3-0 en 5 minutos. Así se arranca de cuajo cualquier atisbo de duda: como no podía ser de otra manera, la fiesta acababa de empezar y Quique iba a ganar por goleada.
Luego siguió el concierto. Como siempre impecable. Como siempre cargado de buenas melodías, magistralmente tocadas por la banda, intensamente cantadas. Y las letras de las nuevas y viejas canciones... uffff las letras. ¿Qué demonios leerá este tipo para escribir así? Una mezcla de fascinación-envidia recorre mis venas. Qué mal repartido está el mundo. Tanto talento para este chaval, no me extraña que los demás nos dejemos la piel para escribir mediocridades.
Las letras del Sr. González merecen un capítulo aparte... Lo mejor de lo mejor. La miel sobre hojuelas que describían nuestras abuelas. La guinda del pastel de rock mejor servido. La cima de la composición española de los últimos años. Están las letras de Quique, y a mil años luz, todo lo demás. Lo tuvimos tan cerca, que nunca lo vimos, lo perdimos tan fácil que valió la pena...está borrándose en el tiempo, como la huella de un explorador, no supe dibujar sus sueños, deslumbrado por un halo de luz... estas "nuevas perlas" del Daiquiri blues se engarzan a las ya clásicas para los anales del rock nacional, a saber, -hay tantas- tengo en la memoria la estructura de los labios incorrectos y otras de las formas que aparecen en los mapas que dibujas cuando te desnudas...y ahora ya no puedo prestarte mis alas, ni subirte la falda, ni cogerte con vicio, ahora da lo mismo reírse de todo que llorar por nada. ...
El talento sin límite de este artista tan humilde -a la vista de la calidad de sus últimos trabajos, el techo está todavía muy alto, la cumbre no parece cercana aún- está perfectamente arropado por un puñado de buenos músicos, que sin demasiado ruido, sin fenómeno fan, sin multinacionales de la música detrás, están por una vez poniendo las cosas en su sitio, y arrancan las mejores críticas del panorama patrio. Pero este chico tímido y bajito crece y crece en el escenario, y cada canción de su amplio repertorio es mejor que la anterior. Y los teatros cuelgan días antes el maravilloso cartel de "entradas agotadas" y el auditorio, aunque inicialmente se muestre incomprensiblemente frío como anoche en Hospitalet, acaba poniéndose en pie cantando y bailando "Cuando éramos reyes".
Acaba el concierto. Se encienden las luces. Seguimos bailando la música ambiental que nos ameniza la salida. Nos resistimos a marchar. Ávidos de rock, huérfanos de la magia que Quique enlaza, palabra a palabra, verso a verso, en el cada vez más grande puñado de temas dignos de ser considerados lo mejor jamás escrito para el rock nacional. ¿Cuando vas a volver otra vez por aquí? I'm coming... I'm coming... I'm coming...
Estamos en crisis. El mundo es convulso y difícil, y la injusticia impera por todas partes. Pero ayer recibimos la noticia del fallo de la Academia sueca y Mario Vargas Llosa ya ha recibido su premio Nobel. 400 millones de hispano hablantes de todo el mundo esbozamos una sonrisa, POR FIN le han dado el premio.... al OTRO.
Mis razones para alegrarme y sentir el premio como propio...
1. La calidad del autor. Corrección, riqueza léxica y semántica. Pulcritud. Un estilo sencillo y grande a la vez. Leer a Mario Vargas Llosa es leer al gigante de las letras en lengua española contemporáneo. Una vez le preguntaron (bueno, una vez y cientas ) que por qué creía él que todavía no le habían concedido el Premio Nobel. Contestó sabiamente: "bueno, teniendo en cuenta que no se lo dieron a Borges y que yo no soy nadie a su lado... de qué tiene que extrañarnos". De sabios es rectificar. Esta vez la Academia ha premiado la CALIDAD literaria, y ello no debiera de sorprendernos jamás. Pero claro, después de lo de Obama el año pasado...
2. El compromiso con la libertad. Puedes ser de "derechas", de "izquierdas", medio-pensionista... da igual. No puedes leer "La fiesta del Chivo", "Los jefes", "Los cachorros", "La ciudad y los perros", -por nombrar sólo algunas, hay más- y no reconocer que estás leyendo la obra de un gran defensor de la libertad del ser humano.
3. La popularidad y accesibilidad de sus obras. ¡Por fin le han dado el Nobel a alguien del que casi todos hemos leído algo! Hace tantos años que más que un fallo sobre literatura parecía un concurso para escoger al autor más extraño, de la lengua más minoritaria... un premio sólo al alcance de ciertas "élites"... y lo más sorprendente es que al día siguiente, cuando no eras capaz de recordar el nombre del premiado, leías alguna columna de algún erudito que había seguido inexorablemente la trayectoria literaria del afortunado y tú pensabas... "bueno, o realmente lo ha leído y puede ser verdad, porque en este mundo hay gente pa tó, o me la está dando con queso porque total, si me cuenta una milonga, tampoco me voy a enterar..."
4. La sencillez de su persona. Cuentan una anécdota los que le conocen, que en España son muchos puesto que, además de tener también nuestra nacionalidad, ama nuestro país y lo conoce muy bien y muy profundamente.
Dicen que una vez paseando por Madrid, una persona de la calle lo reconoció... sorteó el tráfico, corrió en las aceras y llegó por fin a su lado, con una gran sonrisa se dirigió a él mientras le tendía amablemente la mano "qué bien, le he reconocido, qué ilusión más grande! Porque Ud. es Gabriel García Marquez, ¿verdad?"... y Mario, sin abandonar su sonrisa, le contestó "bueno, pues no exactamente, digamos que yo soy "el otro"... pero también me encanta 100 años de soledad...
5. Su generosidad con otros escritores y la deportividad con la que ha encajado todos estos años el no obtener el reconocimiento que sí le hemos dado alrededor del mundo millones de lectores. Esta mañana escuché en una tertulia radiofónica otra anécdota que desconocía. Dicen que hace unos años en una entrevista le preguntaron por algún libro reciente que le hubiera gustado. Él elogió públicamente "Soldados de Salamina" del cacereño Javier Cercás. La casualidad hizo que ese mismo año ambos autores fueran finalistas del mismo premio que en Francia se otorga cada año al mejor escritor en lengua no francesa. Lo obtuvo Cercás. Los amigos de Mario le dijeron " pero Mario, cómo se te ocurre hablar bien del libro de Cercás, otro año no hagas eso, hombre..." y Mario les contestó "¿y por qué no?, si es un libro magnífico. No me han dado el premio: ¡me han dado la razón!".
6. Su contribución al engrandecimiento de la lengua española. Realmente escribe tan bien como hoy se reconoce en todos los medios. Espero que gracias al Nobel, los alumnos de la enseñanza pública en nuestro país tengan la "obligatoriedad" de leer alguna de sus obras... ya se sabe, que si no es "obligatorio" difícilmente se la comprarían sus padres. La mayoría lo leerán obligados, pero alguno habrá que al cerrar la última página de "La tía Julia y el escribidor" piense "acabo de leer un gran libro, qué suerte que me hayan obligado".
Mi enhorabuena, maestro. Me quedan pendientes muchas lecturas, intuyo que magníficas, y aún desconocidas, prometo saldar pronto mi deuda.
Y dentro de media hora se va a fallar el Premio Nobel de la Paz. La Fundación Vicente Ferrer es una de los candidatos. Si lo ganamos también "hacemos pleno al quince", ¡prometo celebrarlo!
Recaudación de dinero para ayudar a Olaya Moscardó Cortabarra, de siete meses de edad, afectada por sepsis meningocócica
Olaya Moscardó Cortabarra, con sólo siete meses de vida, ha tenido la desgracia de enfrentarse a la sepsis meningocócica: el 16 de mayo ingresó en el Hospital de la Ribera de Alzira, y tras diagnosticársele la enfermedad, fue trasladada a La Fe de Valencia.
Desde entonces, está viviendo un duro proceso médico con cinco intervenciones quirúrgicas. Olaya, a pesar de su corta edad, es una luchadora que no se da por vencida, pero las secuelas que ya sufre son muy graves: amputación de la mano izquierda y de todos los dedos de la derecha, excepto la primera falange del pulgar; amputación de varios dedos del pie izquierdo y de todos en el derecho; amputación de la mitad derecha del labio superior y de parte de la nariz, y amputación de la piel en brazos, piernas y nalgas, lo que le provoca mucho dolor al hacer sus deposiciones. Asimismo, los médicos han detectado un punto de isquemia cerebral cuyos daños aún no han podido ser plenamente valorados. A todo esto hay que sumarle que el tratamiento que está recibiendo, analgésicos opiáceos de la misma familia que la heroína, empieza a no hacer el efecto deseado, por lo que los médicos que la atienden tienen que ir modificando sobre la marcha el tratamiento para el dolor; y durante cuatro meses estará entrando dos días a la semana en quirófano para las sesiones de curas y valoración de la evolución de brazos y piernas.
Sus padres, Puri y Tino, tienen en todo momento el apoyo de su familia, pero su complicada situación económica está dificultando aún más este duro proceso. Ambos se encuentran en paro, y sus únicos ingresos son los 800 euros mensuales del seguro de desempleo de Tino. Con esa pequeña suma tienen que hacer frente al pago de sus gastos habituales en Alzira (letra del piso, agua, luz, comunidad), así como el alquiler de una habitación en un hostal en Valencia y el comer allí a diario.
Es por todo esto que la Fundación Irene Megías contra la Meningitis está llevando a cabo una campaña de captación de fondos cuyos beneficios irán íntegramente destinados a esta familia alzireña. Bajo el lema ‘Un gesto por Olaya’ queremos concienciar a todos los ciudadanos de que cualquier aportación, por pequeña que sea, será de gran ayuda para Olaya y sus padres.
La Fundación ha habilitado una cuenta en La Caixa (2100 – 2351 – 18 – 0200249997) para recibir las donaciones
Mi violinista en el tejado toca Aladdin.Y no toca en el tejado, precisamente, sino en un vagón de Cercanías mientras voy cada mañana al trabajo. La primera vez que escuché esta pieza, medio dormida, recostada en la ventanilla y con el vaivén del vagón no la reconocí.
La segunda vez que la tocó, unos días después, me emocioné al escucharla. Me pareció tristísima, cuando en realidad no lo es tanto. Mi mente estaba ocupada pensando en una triste historia, lamentablemente real, de una niña de 6 meses que lleva un tiempo luchando por su vida en un hospital valenciano... pero ese es tema para otro post... Así que, inevitablemente, el recuerdo de Olaya y estas notas hicieron que tuviera de disimular mis lágrimas frente al resto de los viajeros.
Saqué un euro del monedero y me acerqué al músico. Le pregunté el nombre de la canción, pero no entendí su respuesta. Había parado el tren en mi estación, y fuera del vagón me esperaba la realidad en forma de reloj marcando la hora de entrada a la oficina.
La tercera vez la escuché de mejor humor, y creí reconocer a Disney pero sin lograr acordarme de la película concreta. Volví a preguntarle -y a pagar un euro...- y esta vez entendí claramente: "Aladdin song".
A partir de ese día, mi violinista de Cercanías, toca Aladdin para mi. Me sonrie y arquea una ceja, mientras coloca suavemente su instrumento roto y totalmente remendado con cinta aislante negra bajo su barbilla. Cierra los ojos, y suena Aladdin. Al acabar me mira y sonrie, y toca otra pieza diferente para el resto de la audiencia.
Y yo sigo dándole un euro. Por escuchar mi canción.
A razón de un euro por trayecto, 1 trayecto diario, 5 días en semana, 4 semanas por mes... ¿alguien me puede decir cuántos viajes tardará en sustituir su violín remendado con cinta aislante por uno nuevo?
Me llamo Maribel, tengo 36 años. Tengo una preciosa familia y un trabajo que me gusta. Pero a veces se necesita un espacio para poder hablar, e internet es como un inmenso altavoz para que todos podáis compartir mis reflexiones en voz alta...